hoy entendí q lo que vivimos, el mundo no es una ilusión
lo q es la ilusión son las programaciones y los prejuicios que nos han inculcado
la realidad somos cada uno en su interior
Mali
Pasan como nubes sobre un lago, a veces como nubes bajas, vagabundas textura de algodón, otras como grandes nubes de lluvia. Sueños de otros mundos, dimensiones sobreescritas, que se funden y desaparecen.
hoy entendí q lo que vivimos, el mundo no es una ilusión
lo q es la ilusión son las programaciones y los prejuicios que nos han inculcado
la realidad somos cada uno en su interior
Mali
Fuego: Maestr@s de la Acción
HAY DOS TIPOS de creadores en el mundo. Un tipo de creador trabaja con objetos, como hacen un poeta o un pintor: crean cosas.El otro, el místico se crea a sí mismo: no trabaja con objetos, trabaja con el sujeto; trabaja sobre sí mismo, sobre su propio ser: es el auténtico creador, el verdadero poeta, por que hace de sí mismo una obra maestra.
Llevas una obra maestra oculta dentro de ti, pero estas parada en el camino. Hazte simplemente a un lado, y la obra maestra se revelará. Cada ser es una obra maestra, porque Dios nunca da nacimiento a algo que sea inferior a eso. Todos llevamos una obra maestra oculta durante muchas vidas, sin saber quiénes somos e intentando convertirnos en alguien en la superficie.
Abandona la idea de convertirte en alguien, porque ya eres una obra maestra. No se te puede mejorar. Solamente tienes que enterarte, saberlo, darte cuenta de ello. Dios mismo te ha creado; no puedes ser mejorada.
Osho
Antiguo Ejercicio Escenio de Purificación y Salud
Párate en medio de la naturaleza viviente, entre el cielo y la tierra. Siente la tierra bajo tus pies; siente como la tierra te carga y te sostiene. Siente el cielo infinito sobre ti; te inspira, te mejora, te eleva. En la tierra, piensa en el origen de tu espíritu y de tu inteligencia. En el cielo, piensa en el origen de tu alma eterna, de la más elevada conciencia universal.
En la tierra, piensa en el origen de tu alma terrestre, en tu conciencia individual. Siéntete como una unión viviente entre las fuerzas del cielo y de la tierra, del infinito y de lo que está en desarrollo.
Arrodíllate en la tierra, y con tu mano derecha cava un pequeño hoyo en la tierra. Coloca las dos manos juntas sobre tu pecho (el corazón místico), en señal de oración y de unión interna con el cielo y la tierra dentro de ti.En esta postura sagrada, permite que una hermosa luz, la fuerza, la presencia del cielo, fluya a través de ti. Imagina una luz diamantina, transparente como el agua pura.
Inclínate con amor sobre la Madre Tierra, y coloca tus manos alrededor del pequeño hoyo. Inclínate sobre la tierra y coloca tu boca entre tus manos.Ofrécele con tus palabras a la tierra el agradecimiento del cielo a la Madre Tierra; ofrécele también el agradecimiento de tu corazón y, a través de ello, del corazón de la humanidad.
Pronuncia las palabras: "Madre Tierra, yo te ofrezco mi agradecimiento con todo mi corazón, y a través de él del corazón de todos los hombres y las mujeres. Que todos los seres que llevas en tu seno protejan, nutran y bendigan todo lo que crece."Acuéstate después sobre la tierra y abandónate sobre ella. Que tu cuerpo y tu alma nacidos de ella sean uno con la Madre Tierra y su oculto esplendor.
Mantente en comunión, en silencio, mientras dejas que la tierra te purifique completamente. Ponte nuevamente de rodillas y coloca tus manos frente a la rosa solar del corazón. Piensa en tu espíritu, siente tu alma, y di con tu fuerza vital:"Con amor y gratitud, te ofrezco mi amoroso agradecimiento.”
A la Madre Tierra, gracias; al agua de la vida, gracias; al precioso aire, gracias; al fuego sagrado, gracias; a los minerales, gracias; a las plantas, gracias; a los animales, gracias; a la humanidad que camina por el sendero de la evolución, gracias; a todos los seres que no vemos, gracias; a la inteligencia cósmica que nutre mi conciencia, gracias; al océano de amor que nutre mi sensibilidad, gracias; a la vida universal que impregnó mi futuro con la semilla de la individualidad, gracias;a todos los seres del mundo, doy las gracias a la única Fuente que unifica a todos los seres en su origen y propósito".Cruza los brazos sobre tu pecho, inclina ligeramente tu cabeza, y pronuncia la palabra de cierre que desees. Entonces, rellena de nuevo el agujero que cavaste para hablar con la Madre del mundo.
“Esto no es un sueño!
Esto es un sueño!”
El sueño es la mente que no deja ver lo que es, al desnudo.
“Cuando despierto en el sueño y me vuelvo animal o planta, veo a través del sueño y veo todo sin proyecciones, sin humo, sin velo, sin mente.”
“Algunas veces despierto me quedo dormido, y algunas veces despierto en el sueño.”
etz’nab’ik